Intentarlo no basta


Porque a veces, hasta las frases motivadoras sirven...

Intentarlo no basta.

El día que me dijeron estas palabras, yo estaba mayúsculamente cabreada con el mundo. Pero cabreada nivel Sauron después de perder el Anillo Único (o puede que incluso más).

Y es que a parte de las cosas que ya mencionamos en este otro post, existen infinidad de maneras de enfurecer a un escritor. Por ejemplo, pasarte la tarde preguntándole por el éxito del libro de su amigo/compañero de editorial.

Sí, hijos. Por muy bien que te caiga el tipo, cuando te hayan preguntado más veces por sus personajes que por el título de tu obra verás cómo crece en ti la furia.

Así os vais a ver tras los primeros 10 minutos ^^'

Pero bien, esto no tiene nada que ver con el post de hoy, y para hablar de mis cositas ya tengo un diario, así que, vayamos al tema: ¿sabéis que con intentarlo no basta?



Muchas veces se dice que la intención es lo que cuenta. En ciertos contextos esta frase es una gran verdad, no así en el mundo de la escritura, donde el intento rara vez te llevará hacia donde deseas ir.

Intentar, por ejemplo, empezar una novela, no va a llevarte a lograr escribirla. Intentar crear un blog, tampoco es garantía de que consigas uno fabuloso.

No, amigos. Si quieres algo, no basta con intentarlo: hay que hacerlo. Sin escusas ni vacilaciones. Ponerse y trabajar hasta conseguirlo (o hasta quedar lo más cerca posible del objetivo propuesto).

Así, en plan épico

Ahora bien, eso no significa que el intento deba quedar desterrado de nuestra vida, porque si no nos atrevemos a probar cosas nuevas y a afrontar restos diferentes que nos hagan abandonar nuestra zona de confort, jamás mejoraremos ni llegaremos a nada.

Y sí, que te digan que con intentarlo no basta cuando te estás dejando la piel en algo que quieres toca los cojones de una manera indescriptibles, enfurece y molesta, más aún si estás pasando por esa terrible fase de bajón y desconfianza en ti mismo.

Duele, amigos. Pero hay que sobreponerse. Sobretodo porque absolutamente todo el mundo tiene un amigo inoportuno que le suelta las "frases motivadoras" en el peor momento posible, como si tuvieran un radar defectuoso ^^'

Además, pensad en una cosa: cabrearse o creer que todo lo que hacemos es una mierda, ¿a la larga de qué sirve? ¿Nos ayuda a algo?

Sí, a estar mustios y apagados, a alejarnos de nuestros objetivos. Así que, en la medida de lo posible hay que desterrar esos pensamientos y ponerse a por faena, a hacer lo que queremos hacer para lograr lo que deseamos.

Pensad que, aunque resulte increíble, en el mundo siempre habrá al menos una persona que disfrute con vuestro trabajo. Y no, no es vuestra madre (aunque también).


¡Nos leemos! ^^

No hay comentarios:

Publicar un comentario